Tarimas, suelos de madera y pérgolas.

Partiendo de un espacio exterior sin identidad definida, creamos una zona de carácter tropical y natural mediante la instalación de un tarimado de madera natural, cuidadosamente tratado con aceite de linaza para protegerlo, nutrirlo y realzar la veta original de la madera. El resultado es una superficie cálida, resistente y con un acabado orgánico que envejece con belleza.

La tarima se convierte en la base perfecta para un ambiente relajado y exótico, donde cada tabla aporta textura, continuidad y una sensación de confort bajo los pies, integrándose de forma armoniosa con el entorno vegetal.

Como elemento protagonista, se ha construido una pérgola de inspiración jamaicana, realizada con una estructura artesanal y cubierta con hojas de palmera natural, creando un juego de sombras, luz filtrada y frescor muy característico de este estilo.

El conjunto genera una atmósfera única, relajada y envolvente, donde los materiales naturales son los verdaderos protagonistas y el espacio se transforma en un refugio con aire vacacional.