Lechada de piscinas:

Con el paso del tiempo, las juntas de la piscina habían perdido color, uniformidad y resistencia, apagando por completo la imagen. Mediante una nueva lechada, devolvemos frescura, limpieza y continuidad a todo el revestimiento, consiguiendo que la piscina recupere su aspecto.

La renovación de las juntas no solo mejora la estética del vaso, sino que también protege y refuerza la durabilidad del acabado frente al desgaste, la humedad.